Hilma Ré

Hilma Ré

jueves, 28 de noviembre de 2013

DISCURSO EN LA SESIÓN DEL 27/11/2013 POR LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO

En el año 2012 presente un proyecto de ley proponiendo la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción contra el estado.
Hemos visto como la corrupción mata, en los trenes, en las rutas, en los hospitales, en las inundaciones.
Vemos que la corrupción no es abstracta, porque los muertos, los heridos, los damnificados no son abstractos, son seres humanos sufrientes y dolientes, victimas de los responsables: funcionarios corruptos, ya sea por ladrones, incompetentes o cómplices.
De allí surge la necesidad política que los crímenes de los funcionarios no prescriban para que sean juzgados y paguen los graves perjuicios ocasionados.
Esta iniciativa surgió luego de la campaña del 2009 cuando los votos en las urnas habían claramente expresado la voluntad popular de cambio y el cansancio ante un gobierno déspota, autoritario e injusto.
Todavía creíamos que un mensaje tan contundente, si era escuchado, como corresponde en una democracia, por los gobernantes, seria correspondido por un cambio de rumbo en el sentido que pedía la gente.
En su lugar vimos como en el lapso que transcurrió entre que fuimos electos y asumimos se aprovecho la mayoría automática para dictar leyes claramente inconstitucionales y con las cuales se pretendió burlar la voluntad popular.
Tal la ley de medios que acaba de ser prenda de negocios entre el poder ejecutivo y la corte y otras mas que deberían ser revisadas por las nuevas mayorías cuando asuman.
Lamentablemente el oficialismo intenta aprobar en el senado un nuevo código civil, como parte de esa negociación que tuvo un grave vicio de origen, fue redactado por dos jueces de la Corte Suprema, y no por el congreso de la nación que es quien debe elaborar las leyes.
Por lo cual incurrimos en la aberración que quienes lo redactaron, mañana deberán juzgar su constitucionalidad, algo inédito en la historia democrática de nuestro país.
Pero a ello agregamos la irracionalidad de intentar aprobarlo sin tratarlo, sin que siga el tramite de formación de las leyes, con una cámara de origen y otra revisora y un tramite compulsivo sin pasar por las debidas comisiones.
Demás esta decir que nos encontramos ante un nuevo código que va a regir nuestras vidas y bienes, que va a nacer ilegalmente y cuestionado por sus gravísimos vicios de origen. Sera nulo de nulidad absoluta.
Nuevamente el poder ejecutivo trampea repitiendo la historia en un proceso de negación queriendo imponer a la ciudadanía un nuevo cepo a sus libertades y garantías individuales con la colaboración de parte del poder judicial corrupto.
Pero además en este nuevo código se produce un retroceso evidente en la historia y en la jurisprudencia que nos lleva cien años atrás.
Este nuevo código es  VIEJO, se quedo en el tiempo, no es aplicable al nuevo país que se está gestando, es anacrónico, no responde al siglo que se inicia, sino a los anteriores, elaborado por viejos de espíritu aplicando políticas viejas y perversas.
Como con todas las políticas retrogradas y reaccionarias aplicadas por este gobierno.
Como consecuencia hoy, sembramos las mismas has de trigo que hace 120 años, cuando usábamos  caballos, perdimos el autoabastecimiento energético, destruimos la infraestructura, la calidad de la salud publica y de la educación, y tenemos el narcotráfico institucionalizado.
Si hoy el oficialismo aprueba este proyecto que consagra la IRRESPONSABILIDAD del estado y de los funcionarios contra toda lógica, salvo la de garantizar la impunidad para los ladrones y criminales que nos han gobernado mas de 20 años desde que iniciamos el camino democrático, habremos retrocedido todavía mas que cien años en el tiempo.
Habremos retrocedido a la oscuridad de los tiempos feudales, a las monarquías absolutistas, a los jefes tribales a la ley de la selva, a los caprichos del príncipe.
Habremos vuelto al estado absoluto, al estado policiaco, porque habrán matado el estado de derecho-
Aquellos que hoy voten esta ley de Impunidad y de autoanmistía, deberían recordar las lecciones de la humanidad, también los nazis creyeron que no iban a ser juzgados, también los dictadores y sus  sirvientes obedientes de la historia reciente creyeron que su tiempo impune era eterno.
Los humanos sabemos que algún día todo termina y que deberemos rendir cuenta ante quien corresponda,
Y sabemos que el Reino, el Poder y la Gloria no nos pertenecen.
Juré el día que asumí respetar la constitución, y por lo tanto nunca, vote leyes inconstitucionales.
 Yo que pase gran parte de mis años bajo dictaduras jamás voy a votar leyes que vayan contra la vida, la justicia, la verdad y la Libertad.
 Aquellos que sufrimos injusticias y persecuciones valoramos cada día mas vivir en  democracia y ser libres en un estado de derecho.
Salgamos en paz pero enérgicamente a pelear por nuestra libertad,

“Seamos como la hierba de los campos que, modesta y paciente, recupera en silencio el lugar del que fue expulsada, pero al que no renuncia jamás.”   

No hay comentarios:

Publicar un comentario