Hilma Ré

Hilma Ré

lunes, 13 de diciembre de 2010

APOYO AL LANZAMIENTO DE LA CANDIDATURA CARRIO PRESIDENTE 2011

Nuestra vida sin Carrió
Quizás mi primer recuerdo de la existencia de Carrió se remonta a su labor como constituyente, su presencia en los medios y un latiguillo que repetía, después de un comentario suyo, como diciéndole al interlocutor: me siguen, entienden…
A lo mejor no era esa la intención de su uso, pero sonaba un tanto pedante, algo así como yo soy rápida, Uds. lentos, me comprenden?
También recuerdo comentarios de gente amiga, uno especialmente de alguien no fácil de convencer: esta es una gringa como nosotros, que dice lo que nosotros pensamos…
Después la fui a ver cuando vino a mi pueblo, en el 2003, y debo confesar que para que fuera a ver a un político en esos años era porque realmente me interesaba, ya que estaba desmovilizada en mi pasión política partidaria participativa.
Dos comentarios vienen a mi memoria: su teoría de la pérdida de oficios, me pareció interesante, salvo en el caso agropecuario que no coincidí dado que veía diariamente como los hijos de los productores aprendían el oficio de sus padres e incorporaban la ultima tecnología con facilidad y rapidez, y sobre el caso Blumberg, cuyo análisis me pareció simplista y resentido, muy de izquierda tonta. No era una cuestión de rubios y negros, ni de comparar con el caso Bordón, había algo mas: como comunicaba Blumberg su dolor y como conseguía que nos solidaricemos con el mismo, el también usaba un latiguillo que nos incluía en su dolor y nos identificábamos con su tragedia, era un gran comunicador de su inmensa pena.
Me gustaba Carrió, pero no terminó de convencerme, y no la voté porque era tal mi terror a Menem, que decidí votar al que le siguiera en las encuestas con tal que éste no gane.
Me equivoque, pero rectifiqué en el 2007, la voté y fue la primera vez en muchos años que voté con alegría y esperanza, sin importarme el resultado y hasta el día de hoy estoy feliz de haberla votado.
Es mas volvería a hacerlo porque estoy profundamente agradecida a su existencia y coraje.
Que sería de nosotros, los argentinos, sin Carrió, sin esta mujer valiente que denuncia con voz alta y clara la corrupción y la pobreza escandalosa en la que nos sumergió la mafia pejotista. Que hubiera sido de nosotros los agropecuarios, si ella no nos hubiera advertido de marchar a Bs. As., la noche de la 125, y durante esos días, cuando nos invadía el desaliento y ella aparecía en la pantalla de TV para devolvernos la esperanza de la lucha
Quiero hacer un público reconocimiento a su gran contribución a nuestra causa: ella estuvo antes, durante y después con el campo, no apareció oportunamente -como otros- cuando se dieron cuenta que la ciudadanía nos acompañaba.
No fueron solamente nuestros dirigentes los que me movilizaron, debo decir que seguí a Carrio y reconozco su valor en ese momento, como así también agradezco el vibrante discurso de Patricia Bullrich en diputados, que nos reconfortaron ante la traición del abrazo de Buzzi, una verdadera cachetada en nuestro dolor, un agravio que los que sufrimos en las rutas no nos merecíamos.
Cuando me dicen que Carrió no construye, o que destruye lo construido, me río.
Carrió es la política más brillante, inteligente, informada y capacitada que conozco. Y tiene una ventaja especial: siempre ve más allá que el común de los dirigentes.
Por ello los Mediocres, la odian y la traicionan, es un espejo donde no soportan verse.
Por ello tuvo la inteligencia de salir de su partido y armar una Coalición amplia que nos contenga sin fronteras ideológicas arcaicas, con generosidad y apertura.
Porque es plenamente consciente que no se puede construir con los Corruptos -y lo dice-, porque no cumplen los acuerdos y porque la gente esta cansada del gatopardismo.
Por eso creo en Carrió, porque se anima, porque sabe y conoce, porque tiene pasta de líder y estadista, porque como todo genio tiene sus debilidades y comete errores, porque es profundamente humana,  con valores éticos y principios fundamentales.
Porque es realismo mágico puro pero tiene tierra bajo sus pies, porque no traiciona, porque tiene Mística, como también un poco de locura para animarse a cambiar esto, y mucho AMOR a nuestra patria y a nosotros.
PORQUE ES LA ÚNICA QUE SE ANIMA  Y VA A SER LA MEJOR PRESIDENTE DE LA HISTORIA, PORQUE PERDIÓ VARIAS ELECCIONES COMO LULA Y APRENDIÓ, Y PORQUE LOS ARGENTINOS NO IMAGINAMOS NUESTRAS VIDAS  SIN CARRIO.
HILMA RÉ – Diputada Nacional