
Como integrante del
bloque de la Coalición Cívica en la Cámara de Diputados me siento orgullosa por
el dictamen que logro la oposición,
orgullosa por su contenido, por ser un proyecto de ley coherente y adecuado a
este tiempo, por contribuir y responder al principio básico del bien común.
Es la primera vez
en casi cuatro años que encuentro el espíritu con el que sentí debía
incorporarme a esta cámara, y esperaba encontrar en la “oposición”, espíritu de
grandeza, sin mezquindades de ningún tipo, pensando con amor en nuestros
conciudadanos y en mejorar nuestra calidad de vida, aliviando la injusticia de la pesada carga
tributaria cae sobre aquellos que trabajan y producen.
No se deben
crear nuevos impuestos, es inmoral
hacerlo para tapar la incompetencia, despilfarro y corrupción de este gobierno,
sangrando y empobreciendo al pueblo todo con la inflación, el más injusto y
cruel de los impuestos.
Ya lo dije en esta cámara
en ocasión de tratarse la ley de lavado, mientras al que trabaja y produce se
lo agobia con cargas fiscales insoportables y confiscatorias, se premia al
delincuente con un blanqueo inmoral como una burla al decente: Para el pueblo
saqueo, para los chorros blanqueo.
Este dictamen de mayoría
viene a paliar esa injusticia. El saqueo al que hemos sido sometidos por este
gobierno que toma al estado como botín de guerra y usa todos los medios a su
alcance para controlar, perseguir, empobrecer y destruir a los opositores.
Decía, hay
gobiernos provinciales como el de Entre Ríos, que a tono con el Gobierno Nacional,
ha establecido impuestazos confiscatorios como el inmobiliario urbano y rural,
y un impuesto a la herencia para destruir a las clases medias y a la familia
entrerriana; con el único fin de quedarse con las tierras a bajo precio como los
viejos señores feudales y tener de esclavos a los campesinos, destruyendo el
esfuerzo de varias generaciones.
Le decimos a estos campesinos,
no vendan su tierra ni la pierdan por deudas artificiales creadas por esta
nueva oligarquía que se escribe con K; que los nuevos ricos de la Argentina no
se queden con ella a precios viles, como se han quedado y se están quedando con
el producto de nuestro trabajo.
Familias campesinas
a defender y luchar por sus tierras, que son las tierras de la patria!
En paz y con amor,
con espíritu de grandeza y humildad, con ese espíritu que reina hoy los legisladores de la oposición, que presagiamos
otros tiempos a través de la construcción de una nueva cultura.
En este sentido va
nuestro voto, cumpliendo una vez más con el pueblo que nos eligió para esto, para
trabajar por el bien de todos y detener el atropello a los ciudadanos.
Impedir la creación
de nuevos impuestos para que la AFIP siga cazando en el zoológico, y empezar a
mirar donde se va la plata que nos sacan: ¿A dónde va? A cubrir la
incompetencia y el despilfarro de los ineptos y ladrones que manejan Aerolíneas,
al monstruoso y monopólico aparato de propaganda oficial, para linchar
opositores, al robo sistemático en la obra pública y en los subsidios, a las bóvedas
y los paraísos fiscales.
Traigan ese dinero
para cubrir el déficit y reducir los impuestos, devuelvan al pueblo lo que se
robaron en vez de inventar nuevos impuestos para las PyMES que no dan más. A
las grandes empresas, a los grandes negocios no los tocan, para ellos no hay gravámenes;
los grandes socios no se tocan, para eso están los perejiles, los saqueados y
empobrecidos ciudadanos argentinos que trabajan y pagan impuestos.