“El día miércoles 27 de febrero y la noche del 28
cuando votó el bloque oficialista y sus cómplices el punto final a la causa
AMIA y la consagración de la
IMPUNIDAD, no hablé en el recinto porque no firme el dictamen
de mi bloque: La Coalición Cívica porque no integro ninguna de las comisiones
que se reunieron, pero por supuesto que lo comparto totalmente.
Creí que debía dejar a mis compañeros de bloque que
hablaran y al presidente del mismo ya que la tropa disciplinada y obsecuente de
la OBEDIENCIA
debida anotó cantidad de oradores que leyeron y dijeron todos lo mismo. Sería
bueno que hablara uno solo de ellos ya que no hay variedad ni argumentos sino
siempre la misma letanía ridícula, aburrida y mentirosa.
Así llegó a votarse a las dos de la mañana. Claro,
a esa hora no habría ya ningún miembro de la comunidad en la calle y se
retardaría la salida de los diarios. La razón es que salieron muy mal parados
en la votación, la ganaron pero no por los márgenes de otras veces y mostraron
una vez más sus similitudes con Menem utilizando para conseguir quórum dos
DIPUTRUCHOS.
Si otros truchan, truchemos dijo la trucha.
Pero en el transcurso de la fraudulenta sesión y
mientras miraba los rostros patibularios del BLOQUE DEL FRENTE PARA LA
OBEDIENCIA DEBIDA y sus aplausos finales
dedicados a burlarse del dolor de las víctimas y los familiares de los
atentados y del holocausto, vinieron a mi memoria otros rostros y nombres.
Amigos de mi familia que conocí en la infancia en
mi pueblo, vecinos, amigos míos, familiares, querida y buena gente, inmigrantes
y descendientes de inmigrantes, milagros de la Argentina de la
Constitución y las leyes que nos hizo a todos hermanos en esta tierra de
esperanza y unión.
Recordé las numerosas COLONIAS pobladas por
inmigrantes judíos y su influencia
pionera en la introducción del COOPERATIVISMO en nuestra querida provincia de ENTRE
RIOS. El matrimonio en mi pueblo entre una descendiente de aquellos
colonizadores con un descendiente de origen árabe. Otro milagro que se da sólo
en Argentina.
Pensé también en toda esa gente sufrida que vi esa
tarde en la manifestación espontánea frente al Congreso que fueron a expresar
su dolor ante la falta de verdad y justicia. Gente que no fue arreada en
colectivos pagos por todos nosotros sino movida por la indignación ante la
injusticia y la mentira.
Ellos no se merecen esta ofensa de un nuevo dolor
agregado al viejo dolor, dolor sobre dolor.
Y sentí y siento la obligación de pedir disculpas
en nombre propio y de quienes represento: Pueblo que me votó legítimamente y
sin fraude en el 2009, porque ni yo ni mis compañeros entrerrianos del Acuerdo
Cívico y Social, ni los de mi bloque, pagamos siquiera un voto, ni amenazamos o
esclavizamos a nadie para conseguir una victoria clara y transparente.
Hermanos argentinos víctimas de muertes evitables, hermanos de los atentados de la
embajada y la AMIA,
hermanos de la masacre anunciada de ONCE, hermanos víctimas de la corrupción de
gobiernos mafiosos que nos matan, ofenden y maltratan a nuestras familias,
siento vergüenza ante tamaña desvergüenza y olvido.
Está claro que LA CORRUPCIÓN MATA, mata en los
trenes, en los hospitales en las rutas, en los atentados impunes. Su cara más
visible es la MUERTE y su consecuencia más injusta la IMPUNIDAD. Esta más que
claro quienes son las víctimas. Podemos conocer sus caras, los argentinos
muertos, heridos o afectados por el
accionar de los corruptos victimarios.
Y esta mucho más que claro, los rostros de los
victimarios: El Ejecutivo Nacional, sus funcionarios, delegados provinciales y
los legisladores que votaron la OBEDIENCIA DEBIDA”.
HILMA LEONOR RÉ
Diputada Nacional - C.C / E. Ríos