Hoy 2 de abril es un día aniversario del desembarco de tropas argentinas en las Islas Malvinas, no hay nada para celebrar, no hay nada para festejar.
Si es un día para honrar y recordar a los héroes anónimos que dejaron su vida en un territorio que no conocían y otros que regresaron cuya vida no volvería nunca ha ser la misma.
Es un día para reflexionar sobre las causas que llevaron a una dictadura aislada y cuestionada internamente, unos días antes una manifestación numerosa la repudió, a dar este paso para conseguir el apoyo del pueblo con una causa justa.
La mayoría del pueblo apoyó a la dictadura genocida en esta aventura bélica, como antes había apoyado el golpe militar del 24 de marzo de 1976.
En mi pueblo hubo caravanas de autos tocando bocina y festejando irracionalmente una guerra, como si ello no significara muerte, dolor y destrucción.
Hoy en este día y en visperas de semana santa reflexionemos y aprendamos de los errores del pasado para no repetirlos.
Honremos a nuestros muertos y a nuestros héroes y hagamos un firme compromiso en su memoria de no prestarnos NUNCA MAS a las manipulaciones políticas de regimenes agonizantes que engañan al pueblo y se embanderan con causas justas cuando les conviene.
En su memoria juremos persistir en el reclamo justo pero siempre eligiendo la PAZ y la VIDA como estandartes, y el respeto a la existencia del otro.
