Transcurridos 30 años de democracia parece mentira estar
discutiendo el sentido del voto.
Solo se explica en este contexto de decadencia y retroceso.
Involución de nuestra democracia producto de la década robada por los bandidos
K, que comandaron la mafia pejotista en estos años que tomo por asalto el
gobierno para enriquecerse a cambio de la miseria del pueblo.
Estamos empobrecidos después de 10 años de latrocinio en
una época de bonanza como jamás tuvo nuestro país. Estamos pobres de bolsillo
por la inflación y la escandalosa presión impositiva. Y estamos pobres de ideas
y valores.
Me viene a la memoria la frase que decíamos en el 2008:
"la peor sequía es la de ideas". Solo así se explica que desvirtuemos
la finalidad del voto.
¿Para que votamos?
Votamos para reafirmar la democracia como forma de vida.
Elección que hicimos después de años de vivir bajo golpes de estado militares y
sus consecuentes dictaduras y después de la dictadura mas sangrienta producto
de una cruel lucha entre facciones por el poder que no respetaba ni reconocía
el valor de la vida.
Votamos para elegir nuestros gobernantes, aquellos que
creemos los mejores para representarnos, los que creemos mas capacitados para
defender los intereses del bien común de los argentinos. Los mas honestos, los
mas capaces, los mas idóneos, los mas patriotas, los que mas aman su patria.
Nuestro voto es nuestro aporte al país que amamos. El que
nos vio nacer y crecer. El país de nuestros padres y abuelos. El país de
nuestros hijos y nietos. El país de nuestros amores y broncas de ayer, de hoy y
de mañana.
Ese país que amamos
y que nos duele tanto, desde las lagrimas hasta el cuerpo todo.
Este sentido profundo del voto como herramienta para el
cambio es para los argentinos que resistimos un valor que no debemos dejar que
nos roben.
Esto sucede cuando se desvirtúa y se transforma en
mercancía de cambio de favores, o medio de pago. Ellos te dan un empleo, vos
les debes tu voto. Ellos te dan un subsidio o un crédito, vos les pagas con tu
voto. Ellos hacen una obra pública con tu plata, vos tenes que votarlos a
cambio. Ellos gobiernan apropiándose de lo que es de todos y aquello que
naturalmente debe volver a la gente, vuelve en cuentagotas y se presenta como
gran acontecimiento.
Te están robando hasta el voto.
Tu voto es tuyo. No es medio de pago, no es para agradecer
lo que te pertenece por derecho propio, por ser ciudadano contribuyente al
sistema democrático. No es para agradecer. No es para pagar. No es para
recibir. No es un bien de cambio.
No es para acompañar un duelo, una perdida, un accidente,
una discapacidad física o para ejercer la lastima ante circunstancias
personales.
Es tu derecho. De elegir. De dar. De ejercer la libertad de
votar sin condicionamientos de ningún tipo.
Es una herramienta
poderosa para ejercer plenamente tu libertad de conciencia y ser
ciudadano pleno en vez de cliente esclavo.
Tu voto es tuyo.
No se lo debes a nadie, no te lo dejes robar.
Tu voto es libre. Liberate y liberanos con tu voto!
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