Hilma Ré

Hilma Ré

jueves, 4 de julio de 2013

DISCURSO SOBRE LA SITUACIÓN DEL TRIGO, SESIÓN DEL 3 DE JULIO

Transcripción literal - Discurso previo a la votación del Decreto 516 por los fideicomisos para los derechos de exportación del trigo

"Sr. Presidente, tal como se advertía desde la oposición en el 2008, la política desacertada en materia agropecuaria iba a llevar a la destrucción de la producción ganadera, láctea y triguera, entre otras. El pronóstico se terminó cumpliendo, ya que en el caso del trigo los datos de la última campaña demostraron que la misma fue la menor siembra en 111 años de historia de ese cereal, con un volumen de producción que no llegó a alcanzar los 10 millones de toneladas, lo que originó que el saldo exportable fuera de sólo 3,3 millones de toneladas. La cifra más baja de los últimos 35 años y la pérdida de un mercado tan importante como Brasil.
Frente a esta situación el gobierno decidió reintegrar parte de los derechos de exportación para trigo y harina, a través de la conformación de un fideicomiso que funciona en la órbita del Banco Nación. Se abre allí una cuenta que se conforma con los derechos de exportación derivados por la Aduana.
Los administradores del fondo fiduciario sin AFA (Agricultores Federados Argentinos S.C.L), ACA (Asociación de Cooperativas Argentinas C.L.), CAPECO (Cámara Argentina de Productores y Exportadores de Cereales y Oleaginosas) y las grandes empresas nucleadas en CIARA-CEC (Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina - Centro de Exportadores de Cereales). Para poder cobrar el dinero el productor tiene que presentar una declaración jurada con los datos de su producción anta la Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno (UCESCI). De tal manera el productor termina recibiendo el reintegro en un lapso de tiempo no definido, lo que significa que recae sobre el beneficiario el costo de la licuación del beneficio atento al nivel de inflación actualmente vigente en nuestro país.
Asimismo, no existe ninguna garantía que los productores puedan acceder al beneficio de la devolución que promete el Gobierno, ya que por ejemplo, la gran mayoría de los productores hace más de un año que esperan devoluciones de impuestos, como es el caso del IVA, sin éxito.
Cabe recordar que en el año 2008 el Gobierno también lanzó una medida similar de motivación para los productores como fueron Trigo y Maíz Plus, acciones que nunca se terminaron de implementar.
Así todo, en lugar de eliminar directamente las retenciones al trigo –tal cual lo propusimos nosotros en el proyecto 3844-D-2010 de eliminación de retenciones-, el gobierno se decide por esta vía indirecta que origina más discrecionalidad y menos automaticidad del supuesto incentivo que se pretende implementar. Además al seguir manteniéndose el sistema de los ROE –que también propusimos eliminar en los proyectos 1931-D-2010 y 3787-D-2010 de eliminación de la ONCCA y ROEs, respectivamente– continúan las interferencias en la comercialización de este cereal.
En definitiva, esta medida no soluciona los problemas de fondo que tienen que ver con la eliminación de las retenciones, la apertura de los mercados, las trabas a las exportaciones y a la comercialización.
Todo lo contrario, los agrava.
El trigo paga un derecho de exportación del 23% y el Estado viene recaudando por este concepto entre 200 y 300 millones de dólares por año.
En el año 2005/2006 había en todo el país 50.000 productores de trigo y ahora se estima que quedaron 30.000. En la campaña 2005/2006 se sembraban algo más de 5 millones de hectáreas de trigo y en la campaña 2011/2012 se sembraron apenas 3 millones de hectáreas.
Este supuesto beneficio que se pretende dar a los productores no contempla la situación de los pequeños y medianos productores, quienes deben enfrentar no sólo el costo por los derechos de exportación que desde hace años les genera un fuerte impacto en su estructura productiva, sino que además afrontan elevados aumentos en los costos de producción como consecuencia de los elevados niveles de inflación que el gobierno se niega sistemáticamente a reconocer.
Los problemas derivados de las trabas a la comercialización, y fundamentalmente la falta de garantía de poder vender el cereal, en los momentos donde más y mejores ganancias el productor pueda obtener llevaron a la situación que se vive actualmente de falta de trigo para destinarlo al consumo interno, y como consecuencia de ello los consumidores también terminan siendo rehenes de las malas políticas aplicadas por el sector, y así tienen que pagar elevados precios por el pan.
Todo lo expuesto revela el rotundo y estrepitoso fracaso de las políticas implementadas por el gobierno Nacional para la defensa de la mesa de los argentinos y para con el sector.
Por ello mi voto, y el de mis compañeros de bloque, será negativo.

Gracias Sr. Presidente".

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